Guía espiritual

Toni Benavente

En este mundo existieron infinidad de guías espirituales. Cada vez que uno muere nace inmediatamente otro que predica siempre lo mismo que su antecesor y es recibido de acuerdo con las ideas imperantes en el momento de su llegada. Adopta diferentes formas, puede adquirir cualquier nombre y puede pertenecer a cualquier raza, país e incluso religión. En todas las épocas llegan a ser abanderados en guerras y batallas plagadas de violencia, considerando esto una bienaventuranza, porque abrevia el término de su misión y parten seguros del valor de su sacrificio. Por el contrario, les entristecen los tiempos de comprensión, en los que no sucede nada y transcurren ignorados. Prefieren el repudio decidido a la aceptación pasiva, y el patíbulo o el fusilamiento al psiquiatra o el púlpito. Guías espirituales que temen con morir demasiado viejos, sin poder predicar y adoctrinar a quienes ni lo desean ni lo merecen, abrumados porque saben que otros como ellos esperan la oportunidad, el instante de su muerte para darse a conocer al mundo como el nuevo guía espiritual.